Dinamarca ha desarrollado un innovador sistema para almacenar el calor del verano en un estanque de agua de 70.000 m³, ubicado en Høje Taastrup, cerca de Copenhague.
Este proyecto, operativo desde 2023, permite aprovechar excedentes de energía renovable y utilizarlos en invierno, reduciendo costos y emisiones.
El sistema se basa en una idea sencilla: guardar calor cuando la electricidad es barata y abundante (por ejemplo, en días de mucho viento o sol) y liberarlo cuando la demanda aumenta o los precios suben. El agua se mantiene entre 48 y 90 °C, y el estanque puede cargar o descargar energía a una potencia de 30 MW. La cubierta de 11.000 m² minimiza pérdidas, de modo que solo un 30% del calor se escapa por la tapa. En la práctica, funciona como una batería térmica gigante, conectada a la red de calefacción urbana.
📊 Resultados y eficienciaDurante su primer año completo de operación, el estanque logró una eficiencia energética del 89% y una eficiencia en exergía del 75%. Esto se tradujo en un ahorro de 27,4 terajulios de combustible y la reducción de 6.200 toneladas de CO₂. En 2024, los operadores realizaron nueve ciclos de carga y descarga: el estanque recibió casi 23.000 MWh y entregó algo más de 21.000 MWh a la red, con pérdidas térmicas inevitables. Estos resultados confirman que el sistema es viable y rentable, tanto en términos económicos como ambientales.
El proyecto de Høje Taastrup no es un experimento aislado: forma parte de la estrategia europea de transición energética. La Unión Europea planea replicar este modelo en al menos 20 nuevas instalaciones para 2050, con una capacidad total de 71 TWh. Además, el sistema representa un ejemplo de “sector coupling”, es decir, la integración de electricidad, calor y transporte en un mismo esquema energético. Dinamarca, pionera en este campo, demuestra que almacenar calor en agua puede ser una solución práctica y escalable para reducir la dependencia de combustibles fósiles y enfrentar los inviernos con energía limpia.
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